El acceso a la energía eléctrica sigue siendo esquivo para millones de personas: según la Agencia Internacional de Energía (IEA), alrededor de 750 millones de personas carecían de electricidad en 2023. Su falta limita la educación, la salud, la seguridad y el crecimiento económico, y afecta sobre todo a África subsahariana, donde unos 600 millones de personas no tenían acceso en 2023, el 80% del total mundial. ¿Por qué importa el acceso a la energía eléctrica?
El acceso a la energía mejora cuando se aprovechan los recursos renovables de cada región.
En la educación la importancia de la energía eléctrica es enorme, con ella los niños pueden pasar más tiempo estudiando y menos realizando labores domésticas. También pueden estudiar de noche y tener acceso a fuentes de información como Internet, televisión y radio.Así mismo, la energía eléctrica usada en iluminación de exteriores puede incrementar la seguridad de las calles, reducir los accidentes automovilísticos en la noche e impulsar el comercio. Con luz artificial los negocios podrían vender sus productos y servicios en la noche.Por otro lado, la falta de acceso a la energía eléctrica obliga a millones de personas a dedicar horas colectando leña o desechos de animales para usar sus estufas, sin mencionar el tiempo que gastan llevando y trayendo agua, que a veces implica caminar largas distancias.No tener energía eléctrica también puede matar, unos 2,9 millones de muertes en 2021 fueron vinculadas a la contaminación de interiores de hogares que utilizan estufas de biomasa, madera o carbón, lo que supera las muertes ocasionadas por el sida y la malaria juntas.África subsahariana vive la peor situación: en 2024, alrededor del 45% de su población seguía sin acceso a la energía eléctrica (Banco Mundial).La Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que alrededor de 750 millones de personas todavía carecían de acceso a la electricidad en 2023, unos 10 millones menos que en 2022.
Última actualización: 26 de septiembre de 2026



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