Energía hidráulica: qué es, cómo funciona y ventajas

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Gran presa hidroeléctrica liberando agua embalsada

La energía hidráulica aprovecha la fuerza del agua en movimiento para generar electricidad. Es la mayor fuente de electricidad renovable del mundo: en 2024 produjo alrededor de 4.578 TWh y cubrió cerca del 14,3 % de la electricidad mundial, con una potencia instalada que supera los 1.250 GW en más de 150 países (IHA 2025). ¿Cómo funciona exactamente y por qué sigue siendo la columna vertebral de la energía limpia?

La energía hidráulica —también llamada energía hidroeléctrica— es la que se obtiene al transformar la energía cinética y potencial del agua en movimiento en energía eléctrica. Es una de las tecnologías renovables más antiguas y probadas: mucho antes de que existieran los paneles solares o los aerogeneradores modernos, los ríos ya movían molinos y, desde finales del siglo XIX, turbinas conectadas a generadores.

Hoy sigue siendo la renovable dominante. Según el World Hydropower Outlook 2025 de la Asociación Internacional de la Energía Hidroeléctrica (IHA), la generación mundial creció alrededor de un 10 % en 2024 hasta unos 4.578 TWh, recuperándose de las sequías de 2023, y la energía hidráulica evitó aproximadamente 2.200 millones de toneladas de CO₂ ese año (IHA 2025). Ninguna otra fuente renovable genera todavía tanta electricidad.

En esta guía verás qué es la energía hidráulica, cómo funciona una central, qué tipos existen (embalse, agua fluyente y bombeo), qué países lideran su desarrollo y cuáles son sus principales ventajas y desventajas, incluidos los impactos ambientales y sociales que conviene conocer.

¿Cuáles son los tipos de centrales hidroeléctricas? ¿Qué diferencia a la energía de embalse de la de agua fluyente? ¿Por qué China concentra una parte tan grande de la capacidad mundial? ¿Y qué desventajas tiene una fuente que, a primera vista, parece perfectamente limpia?

Recursos Naturales

Los recursos naturales son materiales o fuentes de energía proporcionados o encontrados en la Tierra útiles para los humanos. Todos los productos que fabricamos están compuestos por recursos naturales.

  • Recursos renovables: se pueden restaurar por procesos naturales más rápido que la tasa de consumo. Algunos ejemplos son: la radiación solar, el viento, la energía hidroeléctrica, el agua si se utiliza adecuadamente y la flora y fauna.
  • Recursos no renovables: una vez explotados, se agotan y no pueden regenerarse. Algunos ejemplos son: los hidrocarburos, los metales y los minerales.

¿Qué es la energía hidráulica?

La energía hidráulica es la energía renovable que se genera aprovechando el movimiento del agua. El principio físico es sencillo: el agua situada a cierta altura posee energía potencial; al caer o desplazarse, esa energía se convierte en energía cinética capaz de mover una turbina. La turbina, a su vez, acciona un generador que produce electricidad. Como el ciclo del agua —lluvia, ríos, evaporación— se renueva de forma continua gracias a la energía del sol, se considera un recurso natural renovable.

Presa hidroeléctrica entre montañas alpinas suizas

A diferencia de los combustibles fósiles, la energía hidráulica no quema nada para producir electricidad: no emite gases de combustión durante su operación. Por eso se agrupa con las energías alternativas a los recursos no renovables como el carbón, el petróleo o el gas. Su gran ventaja frente a otras renovables es la capacidad de almacenar agua en embalses y liberarla cuando hace falta, lo que aporta una flexibilidad que la solar y la eólica, por sí solas, no tienen.

¿Cómo funciona una central hidroeléctrica?

Una central hidroeléctrica convencional consta de cuatro elementos básicos: una presa que retiene el agua y crea un desnivel, una toma que conduce el agua por una tubería forzada, una o varias turbinas y un generador. Cuanto mayor sea el salto (la altura de caída) y el caudal (el volumen de agua por segundo), mayor será la potencia que se puede generar.

Agua fluyendo por el aliviadero de una presa

El proceso es continuo: el agua desciende con fuerza, hace girar los álabes de la turbina, el eje de la turbina mueve el generador y este produce corriente eléctrica que se eleva de tensión en un transformador antes de inyectarse a la red. El agua turbinada se devuelve al río aguas abajo. Como no consume el agua —solo aprovecha su paso— y no depende de un combustible que se agote, una central bien mantenida puede operar durante 50 a 100 años (IEA 2024), mucho más que la mayoría de las instalaciones de generación.

Tipos de centrales hidroeléctricas

No todas las centrales hidroeléctricas son iguales. Según cómo gestionan el agua, se distinguen tres grandes tipos:

  • Centrales de embalse (o de regulación): una gran presa acumula agua en un embalse y la libera de forma controlada según la demanda eléctrica. Son las más potentes y flexibles, pero las que más transforman el territorio. El ejemplo extremo es la presa de las Tres Gargantas, en China, la mayor central del mundo con 22.500 MW de potencia (USGS).
  • Centrales de agua fluyente (o de pasada): aprovechan el caudal natural del río casi sin almacenamiento, desviando parte del agua hacia las turbinas. Tienen menor impacto ambiental, pero su producción depende del caudal instantáneo del río, por lo que varía con las estaciones.
  • Centrales de bombeo (pumped storage): funcionan como una batería gigante. Cuando sobra electricidad barata, bombean agua de un depósito inferior a otro superior; cuando la demanda sube, dejan caer esa agua para generar. En 2024 el bombeo aportó 8,4 GW de los 24,6 GW de nueva capacidad hidroeléctrica del mundo, y su parque total superó los 189 GW (IHA 2025). Es, con diferencia, la mayor forma de almacenamiento de energía a gran escala del planeta.

La mayor fuente de electricidad renovable del mundo

La energía hidráulica es, hoy por hoy, la primera fuente de electricidad renovable del planeta. A finales de 2024 la potencia hidroeléctrica convencional instalada rondaba los 1.277 GW, cerca del 29 % de toda la capacidad renovable mundial (IRENA 2025). Con el bombeo incluido, el total supera los 1.400 GW.

En términos de generación, la hidráulica aportó alrededor del 14,3 % de la electricidad mundial en 2024 (IHA 2025); distintas fuentes lo sitúan históricamente entre el 14 % y el 16 % según el año (Our World in Data). Conviene matizar una tendencia: aunque sigue siendo la renovable que más electricidad genera, la solar y la eólica crecen mucho más rápido y, sumadas, ya superan a la hidráulica; la Agencia Internacional de la Energía prevé que la solar fotovoltaica por sí sola adelante a la hidroeléctrica hacia finales de esta década (IEA 2024).

Países líderes en energía hidráulica

La geografía manda: los países con grandes ríos, montañas y lluvias abundantes son los que más aprovechan la energía hidráulica. China domina de forma abrumadora, con más de 400 GW instalados —cerca de un tercio del total mundial— y sumó otros 14,4 GW solo en 2024 (IHA 2025). Le siguen, a gran distancia, Brasil, Estados Unidos y Canadá.

Potencia hidroeléctrica instalada por país (GW) China 370,6 Brasil 109,9 EE. UU. 86,7 Canadá 83,3
Fuente: Ember, 2023 (vía Wikipedia, «Hydroelectricity»). China supera los 400 GW según datos de 2024 de la IHA.

Otros países destacan por el peso de la hidráulica en su matriz eléctrica más que por su tamaño absoluto. Noruega genera casi toda su electricidad con agua; Paraguay es un caso singular gracias a la represa de Itaipú, compartida con Brasil, que lo convierte en uno de los mayores exportadores de energía limpia del mundo. En América, Canadá, Colombia y Uruguay apoyan buena parte de su generación en centrales hidroeléctricas, mientras que en Asia China concentra el mayor parque del planeta.

Embalse de montaña visto desde el aire

Ventajas de la energía hidráulica

  • Renovable y baja en carbono: no quema combustibles y evita enormes cantidades de emisiones —unos 2.200 millones de toneladas de CO₂ solo en 2024 (IHA 2025).
  • Gestionable y flexible: a diferencia de la solar o la eólica, el agua embalsada puede turbinarse cuando la red lo necesita, ayudando a equilibrar la demanda y a integrar otras renovables.
  • Larga vida útil: las centrales operan durante 50 a 100 años, amortizando su inversión durante generaciones (IEA 2024).
  • Almacenamiento a gran escala: el bombeo aporta la inmensa mayoría del almacenamiento de energía del mundo, actuando como batería del sistema eléctrico (IHA).
  • Usos múltiples: muchos embalses también sirven para el abastecimiento de agua, el riego, el control de inundaciones y la navegación.

Desventajas e impactos ambientales y sociales

La energía hidráulica es limpia en su operación, pero no está exenta de costes. Los grandes embalses transforman ecosistemas fluviales enteros y tienen consecuencias que conviene sopesar.

Central hidroeléctrica histórica junto a una cascada
  • Desplazamiento de población: inundar valles obliga a reubicar comunidades. La presa de las Tres Gargantas anegó unos 632 km² y desplazó a más de 1,3 millones de personas (USGS).
  • Alteración de ríos y fauna: las presas bloquean la migración de peces, retienen sedimentos que fertilizan las llanuras aguas abajo y modifican el caudal natural, afectando a los ecosistemas y a la pesca.
  • Emisiones de metano: la vegetación sumergida se descompone y libera metano, sobre todo en embalses tropicales y en sus primeros años. Los embalses (de todo tipo) se estiman en torno al 5 % de las emisiones antropogénicas de metano, un dato aún en investigación (Hydropower Reform Coalition 2020).
  • Dependencia de la lluvia: las sequías reducen la generación, como se vio en la caída de 2023 antes del rebote de 2024 (IHA 2025). El cambio climático añade incertidumbre a los caudales futuros.
  • Alto coste y tiempo de construcción: los grandes proyectos requieren enormes inversiones y años de obra, con impactos locales durante la construcción (EIA).

Por eso, el futuro de la hidroeléctrica pasa cada vez más por modernizar centrales existentes, priorizar proyectos de bajo impacto (agua fluyente y bombeo) y aplicar criterios de sostenibilidad que integren a las comunidades y a los ecosistemas, en línea con los proyectos de desarrollo sustentable y una economía sustentable.

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Fuentes de información usadas

Preguntas frecuentes

La energía hidráulica es una pieza clave de la transición energética: madura, fiable y capaz de almacenar y regular electricidad como ninguna otra renovable. Su reto es crecer de forma sostenible, minimizando el impacto sobre los ríos y las comunidades. Entender cómo funciona, qué tipos existen y cuáles son sus ventajas y desventajas es el primer paso para valorar el papel que seguirá jugando el agua en un mundo que necesita cada vez más energía limpia.

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Juan David Montoya

Escrito y revisado por

Juan David Montoya

Economista de la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia). Cubre medio ambiente y desarrollo sustentable desde 2013. Su trabajo parte del manejo e investigación directa de las bases de datos de los grandes centros de investigación internacionales —Banco Mundial, FAO, Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), Naciones Unidas y OCDE—, de donde extrae y contrasta los indicadores que publica. Su objetivo es traducir esos datos a un formato simple y gráfico: tablas, mapas y visualizaciones que permitan entender de un vistazo la situación ambiental de cada país.

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