¿A qué se debe el calentamiento global? La causa principal son los gases de efecto invernadero, que retienen el calor del sol al acumularse en la atmósfera. El dióxido de carbono aporta el 66 % del efecto de calentamiento (forzamiento radiativo) de los gases de efecto invernadero de larga vida, seguido del metano con un 16 % y el óxido nitroso con un 6 % (NOAA, 2024). En 2024 el planeta registró su año más cálido desde que existen mediciones (unos 1,55 °C por encima de la era preindustrial) y la concentración media mensual de CO2 en Mauna Loa superó las 430 ppm por primera vez en mayo de 2025.
¿A qué se debe el calentamiento global? De acuerdo a la European Commission la principal causa del cambio climático son los gases de efecto invernadero.Los gases de efecto invernadero causan el calentamiento global pues cuando se acumulan en la atmósfera del planeta retienen el calor del sol e impiden que escape hacia afuera.
Cómo funciona el efecto invernadero
La superficie terrestre absorbe la luz del sol y libera esa energía como calor infrarrojo. El vapor de agua, el CO₂ y otros gases de la atmósfera absorben buena parte de ese calor y lo irradian en todas direcciones, también de vuelta al suelo; cuanto más se acumulan, menos calor escapa al espacio y más sube la temperatura. Cerca del 29 % de la energía solar que llega a la atmósfera se refleja directamente al espacio, sobre todo en nubes y superficies claras.
Algunos de los gases de efecto invernadero se producen de forma natural, pero lo cierto es que la mayoría son consecuencias de las actividades económicas del hombre.Entonces, al aumentar la concentración de estos gases en la atmósfera la temperatura del planeta asciende. Los principales gases de efecto invernadero son:
Dióxido de carbono (CO2)
Metano
Óxido nitroso
Gases fluorados
Vapor de agua
De estos, el más perjudicial es el CO2 que en 2024 aportó el 66% del forzamiento radiativo de los gases de efecto invernadero de larga vida; le siguen el metano (16%) y el óxido nitroso (6%), según el Índice Anual de Gases de Efecto Invernadero de la NOAA. El Sexto Informe del IPCC (AR6, 2021) confirma que el CO2 es el principal causante del forzamiento radiativo entre los gases de efecto invernadero, seguido del metano.
Los datos más recientes confirman esta tendencia: en mayo de 2026 la concentración media de CO2 en la atmósfera alcanzó un récord de 432,34 ppm, según el Observatorio de Mauna Loa de la NOAA, muy por encima de las aproximadamente 280 ppm de la era preindustrial. Impulsado por estos niveles récord de gases de efecto invernadero, y con el refuerzo adicional de El Niño, 2024 fue el año más cálido jamás registrado, con una temperatura media de alrededor de 1,55 °C por encima del nivel preindustrial y probablemente el primer año calendario en superar el umbral de 1,5 °C, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM, 2025).
Estos gases ocasionan el calentamiento global, pero ¿qué actividades específicas causan estos gases y por lo tanto el cambio climático? La respuesta es que básicamente toda la actividad humana produce estos gases, pero hay ciertas industrias y actividades que concentran la gran mayoría y son a estas a las que se debe la mayoría del cambio climático. Algunas de estas son:
La combustión del carbón, petróleo y gas en fábricas, comercios, hogares, transportes etc.
La tala de bosques y selvas tropicales, al cortar los árboles se afecta la regulación del clima pues los árboles absorben CO2, además cuando se cortan se libera ese carbono almacenado.
El uso de fertilizantes con nitrógeno en cultivos de todo el mundo.
Los gases fluorados, que son muy dañinos y mucho más poderosos que el CO2, se estima que su efecto en el calentamiento global puede ser hasta 23.000 veces mayor.
El vapor de agua, el gas de efecto invernadero más abundante, no es una causa directa del cambio climático: a medida que el planeta se calienta aumenta la cantidad de vapor de agua en la atmósfera, lo que amplifica aún más el calentamiento.
Economista de la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia). Cubre medio ambiente y desarrollo sustentable desde 2013. Su trabajo parte del manejo e investigación directa de las bases de datos de los grandes centros de investigación internacionales —Banco Mundial, FAO, Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), Naciones Unidas y OCDE—, de donde extrae y contrasta los indicadores que publica. Su objetivo es traducir esos datos a un formato simple y gráfico: tablas, mapas y visualizaciones que permitan entender de un vistazo la situación ambiental de cada país.
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